2010.06.16.Nota de prensa. (Energía eólica sí, pero no así)

ENERGÍA EÓLICA, SÍ…….PERO NO ASÍ

La reciente decisión del Tribunal Superior de Justicia de declarar ilegales los seis parques eólicos que conforman la zona 6 del Plan Eólico Valenciano, ha provocado alegría, sorpresa, estupor y desconcierto en los ambientes conocedores del Plan y en el universo ecologista y progresista valenciano. Se trata de una decisión judicial pionera en el Estado español; no es frecuente que un Tribunal actúe con tanta contundencia contra una instalación eólica de esa envergadura (seis parques, 142 aerogeneradores, 200 MW, una inversión que puede rondar los 350 millones de euros). También es pionera por lo que se refiere a los motivos que justifican la decisión: nunca un Tribunal había expuesto de manera tan clara que la división arbitraria e injustificada de grandes instalaciones eólicas en una suma de pequeños parques (nosotros añadimos: con la finalidad de cobrar las primas de las que se benefician este tipo de instalaciones de tamaño reducido) es ilegal; por tanto, la competencia para la autorización de tales macro-parques corresponde al Estado y no a las comunidades autónomas. La transcendencia de este pronunciamiento judicial no se puede pasar por alto ya que todo el Plan Eólico Valenciano está diseñado sobre el hecho de la fragmentación; es más, es una práctica habitual en el resto de las instalaciones eólicas del Estado. Conclusión: el futuro del Plan Eólico Valenciano está, qué paradoja, en el aire. ¿Qué ganamos con ello los grupos ecologistas que hemos promovido las acciones judiciales determinantes de esta situación?. Desde un profundo conocimiento de las normas y los procedimientos seguidos para la ejecución del Plan Eólico Valenciano, de imposible síntesis en este artículo y puesto de manifiesto en los seis recursos contenciosos y otras tantas denuncia penales interpuestos hasta la fecha, estamos en condiciones de afirmar que nos encontramos ante un caso de connivencia entre intereses políticos y empresariales que, utilizando la cobertura del discurso ecologista, se plantea como principal objetivo el negocio de las primas, al que le importa poco la reducción del efecto invernadero (¿qué medidas efectivas se están adoptando respecto del uso del automóvil y el transporte por carretera, por ejemplo?), el desarrollo sostenible de los territorios rurales, el respeto y protección del medio ambiente (los territorios protegidos que integran la Red Natura 2000 de la Unión Europea, a la que también pertenecemos a efectos medioambientales. También nos referimos a los Montes de Utilidad Pública, a los Parques Naturales, a los espacios protegidos por su valor paisajístico, a la protección de la vida animal y vegetal, a la protección del patrimonio arqueológico), cuyas agresiones podemos enumerar una a una. En cuanto al desarrollo rural, el monopolio ejercido gracias al Plan Eólico Valenciano por las empresas adjudicatarias impide a los pequeños municipios participar en la gestión de los parques ubicados en su territorio. Todo es controlado desde la Agencia Valenciana de la Energía y las empresas apenas ceden una cantidad insignificante en concepto de canon sobre potencia instalada, a cambio de ingresos millonarios. También denunciamos que para satisfacer tales intereses se ha pasado por encima del respeto a las leyes, se ha recurrido a procedimientos opacos, no se ha promovido la participación pública como el tema merece, se han forzado y vulnerado normas y procedimientos administrativos, se ha consentido la instalación de los parques sin autorización, se han desdeñado informes de los técnicos de la propia Generalitat contrarios a la intervención en terrenos forestales; en suma, se han puesto patas arriba las reglas del juego democrático y el estado de derecho. Las organizaciones ecologistas están formadas por personas que también somos ciudadanas y ciudadanos, que también defendemos el imperio de la ley, la transparencia y la participación y vemos estos casos de confusión interesada entre intereses públicos y privados, (que recuerdan el estilo de acontecimientos muy de actualidad) como una grave amenaza. Ayer fue el urbanismo depredador, hoy la energía eólica, ¿mañana….?. Desde el conocimiento del Plan Eólico Valenciano, desde una defensa sin concesiones de las energías renovables, afirmamos que aquí y ahora, en el País Valenciano es perfectamente viable la energía eólica, a una escala adaptada al recurso eólico disponible, y es compatible con el estado de derecho, la defensa del interés general por parte de la administración y la protección del ENERGÍA EÓLICA, SÍ…….PERO NO ASÍ La reciente decisión del Tribunal Superior de Justicia de declarar ilegales los seis parques eólicos que conforman la zona 6 del Plan Eólico Valenciano, ha provocado alegría, sorpresa, estupor y desconcierto en los ambientes conocedores del Plan y en el universo ecologista y progresista valenciano. Se trata de una decisión judicial pionera en el estado español; no es frecuente que un Tribunal actúe con tanta contundencia contra una instalación eólica de esa envergadura (seis parques, 142 aerogeneradores, 200 MW, una inversión que puede rondar los 350 millones de euros). También es pionera por lo que se refiere a los motivos que justifican la decisión: nunca un Tribunal había expuesto de manera tan clara que la división arbitraria e injustificada de grandes instalaciones eólicas en una suma de pequeños parques (nosotros añadimos: con la finalidad de cobrar las primas de las que se benefician este tipo de instalaciones de tamaño reducido) es ilegal; por tanto, la competencia para la autorización de tales macro-parques corresponde al Estado y no a las comunidades autónomas. La transcendencia de este pronunciamiento judicial no se puede pasar por alto ya que todo el Plan Eólico Valenciano está diseñado sobre el hecho de la fragmentación; es más, es una práctica habitual en el resto de las instalaciones eólicas del Estado. Conclusión: el futuro del Plan Eólico Valenciano está, qué paradoja, en el aire. ¿Qué ganamos con ello los grupos ecologistas que hemos promovido las acciones judiciales determinantes de esta situación?. Desde un profundo conocimiento de las normas y los procedimientos seguidos para la ejecución del Plan Eólico Valenciano, de imposible síntesis en este artículo y puesto de manifiesto en los seis recursos contenciosos y otras tantas denuncia penales interpuestos hasta la fecha, estamos en condiciones de afirmar que nos encontramos ante un caso de connivencia entre intereses políticos y empresariales que, utilizando la cobertura del discurso ecologista, se plantea como principal objetivo el negocio de las primas, al que le importa poco la reducción del efecto invernadero (¿qué medidas efectivas se están adoptando respecto del uso del automóvil y el transporte por carretera, por ejemplo?), el desarrollo sostenible de los territorios rurales, el respeto y protección del medio ambiente (los territorios protegidos que integran la Red Natura 2000 de la Unión Europea, a la que también pertenecemos a efectos medioambientales. También nos referimos a los Montes de Utilidad Pública, a los Parques Naturales, a los espacios protegidos por su valor paisajístico, a la protección de la vida animal y vegetal, a la protección del patrimonio arqueológico), cuyas agresiones podemos enumerar una a una. En cuanto al desarrollo rural, el monopolio ejercido gracias al Plan Eólico Valenciano por las empresas adjudicatarias impide a los pequeños municipios participar en la gestión de los parques ubicados en su territorio. Todo es controlado desde la Agencia Valenciana de la Energía y las empresas apenas ceden una cantidad insignificante en concepto de canon sobre potencia instalada, a cambio de ingresos millonarios. También denunciamos que para satisfacer tales intereses se ha pasado por encima del respeto a las leyes, se ha recurrido a procedimientos opacos, no se ha promovido la participación pública como el tema merece, se han forzado y vulnerado normas y procedimientos administrativos, se ha consentido la instalación de los parques sin autorización, se han desdeñado informes de los técnicos de la propia Generalitat contrarios a la intervención en terrenos forestales; en suma, se han puesto patas arriba las reglas del juego democrático y el Estado de derecho. Las organizaciones ecologistas están formadas por personas que también somos ciudadanas y ciudadanos, que también defendemos el imperio de la ley, la transparencia y la participación y vemos estos casos de confusión interesada entre intereses públicos y privados, (que recuerdan el estilo de acontecimientos muy de actualidad) como una grave amenaza. Ayer fue el urbanismo depredador, hoy la energía eólica, ¿mañana….?. Desde el conocimiento del Plan Eólico Valenciano, desde una defensa sin concesiones de las energías renovables, afirmamos que aquí y ahora, en el País Valenciano es perfectamente viable la energía eólica, a una escala adaptada al recurso eólico disponible, y es compatible con el estado de derecho, la defensa del interés general por parte de la administración y la protección del medio ambiente y los recursos naturales.

Anna Climent Presidenta de la Coordinadora d’Estudis Eòlics de El Comtat

Víctor Olmos President de l’Associació per a un Desenvolupament Eòlic Sostenible (ADES)

Enric Amer President d’Acció Ecologista-Agró

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