2011.04.04. Prensa. (Los parques eólicos provocan interferencias en los radares meteorológicos)

Los parques eólicos interfieren en la TDT y en los radares meteorológicos

 

Las aspas de los aerogeneradores producen señales que el radar puede interpretar como lluvia muy intensa

Madrid. 04/04/2011 | 16:44 h.

Investigadores del grupo de Microondas y Radar (GMR) de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han realizado un estudio en el que han concluido que los parques eólicos producen interferencias en los radares meteorológicos.

Así, aunque el estudio reconoce como “indiscutibles sus ventajas en cuanto a la producción de energía eléctrica limpia y renovable”, asegura que también producen “algunos efectos nocivos”, como los impactos sobre el paisaje y sobre la migración de las aves, así como el efecto de los aerogeneradores sobre los sistemas de radio, la televisión digital terrestre o los sistemas de radar dedicados al control del tráfico aéreo, la defensa o la meteorología.

Los investigadores explican que los radares meteorológicos miden la intensidad de la lluvia a través de la potencia reflejada y la velocidad radial del viento mediante el llamado efecto Doppler, según el cual la frecuencia aparente de los ecos depende de la velocidad relativa de la fuente. De esta manera se puede no sólo medir la precipitación, sino también realizar predicciones meteorológicas a corto plazo.

Además, el estudio constata que los ecos producidos por los parques eólicos hacen que en sus proximidades la información obtenida por el radar sea “incorrecta”, por lo que concluye que los parques eólicos pueden provocar tanto la identificación incorrecta de tormentas y su seguimiento, e incluso la confusión con estructuras tornádicas.

Esto se explica porque los ecos recibidos de blancos estáticos provenientes del suelo, edificios, montañas o, en el caso de los aerogeneradores, el mástil, se pueden eliminar en los radares Doppler con relativa facilidad, mientras que las aspas de los aerogeneradores se mueven constantemente, girando a velocidades muy altas.

De este modo, el estudio precisa que la velocidad en la punta de un aspa puede sobrepasar fácilmente los 250 kilómetros por hora y que los distintos elementos del aspa desde el centro del rotor hasta su punta, producen señales que, por su estructura, el radar confunde con precipitaciones muy intensas que se mueven a diferentes velocidades.

En ese sentido, advierte de que, como resultado, se sobreestima la intensidad de la lluvia e incluso se indica la presencia de precipitaciones “cuando ni siquiera está lloviendo”.

Los investigadores destacan también la relación entre la intensidad de lluvia y los efectos de los parques eólicos, comprobándose que la interferencia se hace más acusada para intensidades de lluvia baja o moderada. Los mecanismos de detección y filtrado desarrollados se basan en las características temporales y frecuenciales de las señales radar reflejadas por los aerogeneradores, y se han probado con datos reales de precipitación e interferencias de la red de radares de AEMET así como con simulaciones por ordenador.

Por eso, la investigación demuestra que es “muy importante” estudiar el emplazamiento de los nuevos parques eólicos teniendo en cuenta sistemas de radio potencialmente afectados (que pueden situarse hasta a 100 km de distancia según el estudio), y también desarrollar nuevos materiales que permitan que los aerogeneradores resulten “transparentes” a estos sistemas.

http://www.estrelladigital.es/espana/eolicos-interfieren-TDT-radares-meteorologicos_0_932306812.html

xxxxxxxxxxxxxxx

Los molinos disparan falsas alertas de lluvia

Los expertos buscan cómo evitar que los radares meteorológicos confundan el movimiento de las aspas de los aerogeneradores con precipitaciones intensas

Los molinos disparan falsas alertas de lluvia

05/04/2011 06:22 / MANUEL ANSEDE / MADRID

En marzo, más de uno de cada cinco kilovatios/hora demandados por los españoles salió del movimiento de las aspas de un molino. Por primera vez en la historia, la energía eólica superó a la nuclear, al carbón, al gas y al resto de tecnologías y se convirtió en la primera fuente de electricidad en España. Sin embargo, esta proliferación de aerogeneradores por el país, positiva para el mix energético, tiene “efectos nocivos” más allá de guillotinar buitres leonados o afear el paisaje, según investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid.

Un estudio de estos científicos detalla ahora cómo las ondas emitidas por los radares meteorológicos rebotan en las aspas de los aerogeneradores y se confunden con precipitaciones. El resultado es que incluso un parque eólico a 100 kilómetros de un radar puede hacer “que se indique que está lloviendo cuando hace sol”, según Beatriz Gallardo, ingeniera de Telecomunicación y principal autora del trabajo, que se publica en la revista especializada Radar, Sonar and Navigation. En EEUU, esta interferencia, conocida desde hace años pero muy poco estudiada, lleva incluso a falsas alertas de tornados.

Las interferencias se producen incluso con parques eólicos a 100 kilómetros. En España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) posee una red de 15 radares, desplegada a partir de la década de 1990, justo cuando los molinos comenzaron a multiplicarse. En 1999, había 1.415 megavatios instalados. Ahora hay más de 20.000.

Los radares meteorológicos disparan pulsos electromagnéticos, ondas, que se reflejan en la lluvia, permitiendo calcular las precipitaciones o hacer predicciones a corto plazo. Las ondas devueltas por torres o montañas se distinguen con facilidad, porque están quietas, pero no ocurre lo mismo con las aspas de los aerogeneradores, cuyas puntas alcanzan los 250 kilómetros por hora. Los radares se confunden y señalan lluvias.

Ayer, las imágenes de radar de Galicia obtenidas por la Aemet mostraban un reguero de precipitaciones entre A Coruña y Lugo, cuando no había ni una nube. “Son parques eólicos”, lamenta Gallardo, cuyo Grupo de Microondas y Radar acaba de lograr simular estas interferencias por ordenador, un primer paso para buscar una solución al problema. La ingeniera también ha trabajado en la Aemet y en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU, donde se enfrentan al mismo obstáculo.

En el País Vasco se han modificado instalaciones para evitar el eco.

El ojo entrenado

El meteorólogo Marcelino Manso, de la Aemet, es más “escéptico” con el impacto de los parques eólicos en las predicciones. “Los radares necesitan un horizonte despejado, pero tampoco es para tanto”, opina. A su juicio, los programas informáticos sí pueden tragarse las falsas lluvias, pero no un meteorólogo con el ojo entrenado. Manso no firma el nuevo estudio, pero algunos de los autores estaban en su grupo cuando lo realizaron.

El meteorólogo explica que cada radar, con un radio de alcance de 240 kilómetros, cuesta alrededor de un millón de euros, sin tener en cuenta las carreteras que hay que construir para llegar hasta ellos. Para evitar interferencias, Manso pide “entendimiento” con las promotoras eólicas, para adaptar el emplazamiento de los nuevos molinos. “Nosotros ya lo hemos hecho con parques en el País Vasco”, afirma.

http://www.lavozdeasturias.es/ciencias/molinos-disparan-falsas-alertas-lluvia_0_457154406.html

xxxxxxxxxxxxxxxx

Los efectos de los parques eólicos

Lunes,4 de Abril, 2011  

   

UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

Un estudio realizado por investigadores de la UPM, en colaboración con AEMET, pone de manifiesto que los parques eólicos provocan interferencias en los radares meteorológicos.

Investigadores del Grupo de Microondas y Radar (GMR) de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han llevado a cabo un estudio en el que detallan los mecanismos que provocan estas interferencias y proponen técnicas que permiten solucionar el problema en los radares.

Tan sólo es necesario realizar un viaje por carretera para observar la proliferación de parques eólicos en nuestro país. Enormes turbinas, con mástiles de hasta 120 metros de altura, pueblan los montes españoles. Si bien son indiscutibles sus ventajas en cuanto a producción de energía eléctrica limpia y renovable, también producen algunos efectos nocivos. Son conocidos los impactos sobre el paisaje o sobre la migración de las aves, pero quizás no lo es tanto el efecto que los aerogeneradores producen sobre sistemas de radio, como la televisión digital terrestre o sistemas de radar dedicados a control de tráfico aéreo, defensa o meteorología.

Los radares meteorológicos miden la intensidad de la lluvia a través de la potencia reflejada y la velocidad radial del viento mediante el llamado efecto Doppler, según el cual la frecuencia aparente de los ecos depende de la velocidad relativa de la fuente. De esta manera se puede no sólo medir la precipitación, sino también realizar predicciones meteorológicas a corto plazo. Los ecos producidos por los parques eólicos hacen que en sus proximidades la información obtenida por el radar sea incorrecta. Los parques eólicos pueden por tanto provocar la identificación incorrecta de tormentas y su seguimiento, e incluso la confusión con estructuras tornádicas.

Los ecos recibidos de blancos estáticos provenientes del suelo, edificios, montañas o, en el caso de los aerogeneradores, el mástil, se pueden eliminar en los radares Doppler con relativa facilidad. Sin embargo, las aspas de los aerogeneradores se mueven constantemente, girando a velocidades muy altas; de hecho, la velocidad en la punta de un aspa puede sobrepasar fácilmente los 250 km/h. Los diferentes elementos del aspa desde el centro del rotor hasta su punta producen señales que, por su estructura, el radar confunde con precipitaciones muy intensas que se mueven a diferentes velocidades. Como resultado, se sobreestima la intensidad de la lluvia e incluso se indica la presencia de precipitaciones cuando ni siquiera está lloviendo.

El estudio también destaca la relación entre la intensidad de lluvia y los efectos de los parques eólicos, comprobándose que la interferencia se hace más acusada para intensidades de lluvia baja o moderada. Los mecanismos de detección y filtrado desarrollados se basan en las características temporales y frecuenciales de las señales radar reflejadas por los aerogeneradores, y se han probado con datos reales de precipitación e interferencias de la red de radares de AEMET así como con simulaciones por ordenador1.

Si bien los resultados son prometedores, la investigación demuestra que es muy importante estudiar el emplazamiento de nuevos parques eólicos teniendo en cuenta sistemas de radio potencialmente afectados (que pueden situarse hasta a 100 km de distancia según el estudio), y también desarrollar nuevos materiales que permitan que los aerogeneradores resulten “transparentes” a estos sistemas.

1 Gallardo-Hernando, B.; Munoz-Ferreras, M.; Perez-Martinez, F.; Aguado-Encabo, F. Wind turbine clutter observations and theoretical validation for meteorological radar applications. IET RADAR SONAR AND NAVIGATION 5 (2): 111-117. Feb 2011.

http://www.actualidaduniversitaria.com/2011/04/los-efectos-de-los-parques-eolicos/

Advertisements

About CEEC

Coordinadora d'Estudis Eòlics del Comtat. http://www.zona14.org

Posted on 4 Abril 2011, in Recull de premsa. Bookmark the permalink. Deixa un comentari.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: