2011.04.05.Expansión. (¿Pájaros o dólares?)

¿Pájaros o dólares? Xcel cancela una planta eólica de 400 millones para proteger la vida salvaje

La compañía norteamericana Xcel Energy Inc. ha cancelado sus planes de construir un parque eólico de 150 megavatios, en cumplimiento con la Ley Federal de Minnesota que protege las especies amenazadas. Se trata de un caso más de proyectos industriales detenidos por la normativa ambiental.

El proyecto, denominado Merricourt, iba a suponer inversiones de 400 millones de dólares (283 millones de euros), y estaba esperando entrar en operaciones este año, de acuerdo con el documento enviado al organismo regulador.

Ubicada en Minéapolis (Estados Unidos) la empresa Xcel Energy Inc. es uno de los mayores proveedores de energía eólica, según la Asociación Americana de Energía Eólica. La decisión de no proceder con la construcción fue tomada después de determinar que los esfuerzos para minimizar su impacto sobre la vida salvaje saldrían demasiado caros.

La compañía citó «el impacto adverso que este proyecto puede tener en las especies en peligro de extinción o amenazadas, protegidas por la Ley Federal, la incertidumbre tanto en el coste como en lo poco oportuno que resultase el proyecto en mitigar este impacto», informó Xcel en un documento enviado al organismo regulador.

«El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (The U.S. Fish and Wildlife Service) -que es un organismo federal- ha manifestado su preocupación porque ciertas especies de aves están en riesgo», sostuvo la empresa Xcel en una declaración a través de correo electrónico.

También hay proyectos ‘paralizados’ en España

En España, la normativa ambiental también ha detenido algunos proyectos industriales de gran inversión.

La responsabilidad de las empresas en la protección al medio ambiente está estipulada en la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental, que obliga a «prevenir los daños derivados de la actividad económica y reparar los que se causen». Esta norma prevé sanciones de hasta 2 millones de euros y la suspensión de hasta dos años de la autorización para la empresa.
Esta Ley fue aprobada por el Consejo de Ministros en 2007 y tiene por objeto hacer efectivo el principio de que ‘quien contamina paga’, con el fin de asegurar que los daños al medio ambiente ocasionados por las actividades económicas sean reparados de manera efectiva y a costa de sus responsables, evitando que la factura de la reparación sea sufragada por los presupuestos públicos.

Dentro de los proyectos en ‘suspenso’ en España está el de dos explotaciones petrolíferas de Repsol, que fueron paralizados el mes pasado por Medio Ambiente arguyendo razones medio ambientales.

Con la normativa impuesta, Repsol no podrá comenzar este verano la explotación de los dos nuevos pozos de petróleo situados frente a las costas del Delta del Ebro, en la provincia de Tarragona, que permitirían quintuplicar la producción de barriles que a diario procesa la plataforma Casablanca.

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) solicitó en marzo al Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedes) un informe técnico complementario antes de dar luz verde a la declaración de impacto ambiental del proyecto, que Repsol esperaba tener en febrero.

Esta declaración es necesaria para poder llevar a cabo los trabajos de instalación de las tuberías submarinas que conectarán los dos nuevos pozos con la plataforma de producción Casablanca, donde el crudo será procesado y transportado.

El organismo encargado de la autorización final para el inicio del proyecto es el Ministerio de Industria.

Caso Hansa Urbana

En esta página también se recuerda el caso de la constructora española Hansa Urbana que ha desarrollado numerosos proyectos en España. Su proyecto turístico ‘Cabo Cortés’, desarrollado en el noroeste de México, fue denunciado por la organización Wilcoast, ya que limita al norte con Cabo Pulmo, área natural protegida por el Gobierno mexicano desde 1995 y considerado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO desde 2005.

“Cabo Cortés puede tener un impacto totalmente destructivo sobre el arrecife de coral y todo el ecosistema”, denunciaba Fay Crevoshay portavoz de la organización Wilcoast.

Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (equivalente al Ministerio de Medio Ambiente) emitió el pasado 5 de marzo, una nueva autorización al proyecto.

http://www.expansion.com/2011/04/05/empresas/energia/1301989809.html?a=1efa1d562335c0069663e93d971365ea&t=1301992914

COMENTARIO:

Es bastante tendencioso el diario Expansión al presentar la noticia de la paralización de un parque eólico en Estados Unidos por motivos ambientales como una disyuntiva entre la economía y el medio ambiente. Titula la noticia “¿pajaros o dólares?” alarmándose de que haya que renunciar a los beneficios económicos (casi exclusivamente privados) por una cosa tan fatua como defender a cuatro pájaros.  Independientemente de que las cosas no son así, ya que la defensa de la biodiversidad produce beneficios (también económicos) a toda la sociedad, también habría que plantear la posibilidad de que la empresa eólica ponga los parques eólicos en otro emplazamiento que no ponga en peligro las especies de avifauna protegidas. Así, la empresa no perdería sus ingresos y las aves podrían seguir vivas. Nuestra posición contra los parques eólicos es problema del emplazamiento de los mismos.

Al margen de esto, no deja de ser curioso que la empresa haya desistido del proyecto ya que “los esfuerzos para minimizar su impacto sobre la vida salvaje saldrían demasiado caros”. Es decir, que si hubiesen salido un poco más baratos, los parques eólicos se hubiesen colocado allí.

 El diario Expansión parece lamentarse de esta situación (“En España, la normativa ambiental también ha detenido algunos proyectos industriales de gran inversión”). La verdad es que es un poco vergonzosa la situación en España, pero justo por la postura contraria a la defendida en dicho diario. Considerando que los estudios de impacto son parciales y nada independientes (ya que los pagan los mismos empresarios interesados en poner el parque eólico) y las declaraciones de impacto ambiental suelen ser escandalosamente favorables al empresario eólico, los pocos parques eólicos que se han podido paralizar por razones ambientales lo son por intervención judicial y ante casos extraordinariamente graves.Llevar un proyecto a los tribunales cuesta mucho dinero y mucho esfuerzo (ninguno de los dos se vuelve a recuperar) y, por tanto, muchos proyectos eólicos siguen adelante a pesar de la evidencia de su ilegalidad y de su extraordinario impacto ambiental para las especies de avifauna.

En realidad, hablando de la energía eólica, cuando el diario Expansión se pregunta si pájaros o dólares, sabiendo que la respuesta es siempre dólares, debería aclarar que hay algunos pájaros que se salvan: los “pájaros” que se llevan los dólares.

Advertisements

About CEEC

Coordinadora d'Estudis Eòlics del Comtat. http://www.zona14.org

Posted on 5 Abril 2011, in Recull de premsa. Bookmark the permalink. Deixa un comentari.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: