Nota de premsa: Devastació al Riu Frainos en Benilloba, Alcoleja i Penàguila

Devastación en el Riu Frainos en Benilloba, Alcoleja y Penàguila

La Coordinadora d’Estudis Eòlics del Comtat y el Grup en defensa de la natura i el patrimoni Rentonar, dos asociaciones medioambientales de l’Alacantí y el Comtat, piden un plan público de protección de la ribera del Riu Frainos tras las caducas y peligrosas obras realizadas por empresas eléctricas, madereras y particulares, en Benilloba, Penàguila i Alcoleja, en las comarcas del Comtat i l’Alcoià (Alacant).

El Riu Frainos nace en la Serra d’Aitana, pasa por los pueblos de Alcoleja, Benasau, Penàguila y Benilloba, y, tras recibir el caudal del Riu Seta, desemboca en el Riu Serpis en término municipal de Cocentaina. En los últimos meses los vecinos han visto desaparecer, bajo camiones, tractores y sierras a gasoil, tramo tras tramo de les Xopades del Frainos. Se trata de un bosque de ribera que constituye un complejo ecosistema de hábitats acuáticos, anfibios y terrestres, proporciona múltiples servicios medioambientales como lugar de recuperación de acuíferos, almacenamiento de aguas o pantalla frente a las crecidas de agua y asimismo tiene un rol esencial en la vida de los habitantes de esta zona de escarpados barrancos y múltiples abancalamientos donde no abundan el frescor y la sombra.

Las asociaciones Coordinadora d’Estudis Eòlics del Comtat (CEEC) y “Rentonar, en defensa del Patrimoni Natural i Cultural” acaban de denunciar en varios escritos las obras de tala de vegetación, construcción de un camino, desmontes, compactaciones y diversos movimientos de tierras realizados en término de Benilloba en primavera de 2017 y los últimos meses de 2018.

Al parecer Iberdrola o empresas de su ámbito mercantil, amparándose en las obras de mantenimiento de una línea eléctrica, han ejecutado unas obras muy superiores a lo estrictamente necesario, en mayo de 2017 se llegó a desmontar una ladera y construir un camino a pocos metros del mismo Riu Frainos; en otoño de 2018 se han realizado extensas labores de tala, se han abandonado los restos por la zona, en el mismo río y al borde de un barranco, incrementando con ello el riesgo de incendio forestal. En el escrito a Iberdrola se solicita copia de todas las autorizaciones y licencias pertinentes de Confederació Hidrogràfica del Xúquer o Ajuntament de Benilloba que no consta se hayan concedido por unas obras que han afectado considerablemente al bosque de ribera del Riu Frainos a su paso por Benilloba.

Igualmente dichas asociaciones acaban de presentar un escrito de denuncia y acceso al expediente ante la Confederació Hidrogràfica del Xúquer (CHX), organismo de cuenca responsable del sistema del Riu Serpis, por la tala de vegetación, movimientos de tierras y abandono masivo de residuos que han llevado a cabo particulares y/o empresas madereras en su nombre. Copia de toda la documentación ha sido igualmente enviada a Ajuntament d’Alcoleja, de Benilloba, Cocentaina y
Penàguila; Conselleria d’Agricultura, Medi Ambient, Canvi Climàtic i Desenvolupament Rural de la Generalitat Valenciana; y Ministerio para la Transición Ecológica del Gobierno de España.

En la Carta Pobla que firmaron pobladores de Benilloba y el comte d’Aranda en 1611 aparece como regalías del Señor “holms pins y qualsevol altres arbres y herbatjes” y la pena por su tala “sexanta sous per cada peu que tallaren”. Durante siglos, el bosque de ribera del Frainos ha mantenido diversos roles esenciales en la vida de los habitantes de estos pueblos de geografía escarpada de l’Alcoià y el Comtat como lugar de esparcimiento para los pobladores, punto de encuentro, abrevadero y piscina natural, y fuente de frescor y sombra durante los duros meses de verano.

En lugares como Benilloba se siguen llevando a cabo prácticas propias de la Edad Media y cada treinta años se arrasa con la vegetación arbustiva y arbórea del frágil ecosistema de bosque, a lo largo del Riu Frainos por una motivación puramente económica. Estamos ante una variedad de explotación caduca, irresponsable y peligrosa para la diversidad y el mismo progreso de nuestra comunidad, una explotación que nada tiene que ver los retos vitales a los que se enfrenta hoy en día el ser humano como el cambio climático, la escasez de agua y, a nuestra escala, la despoblación del medio rural.

En las talas realizadas en término municipal de Benilloba entre septiembre y noviembre 2018 han desaparecido árboles como álamo blanco, abeto, chopo, peral, manzano, membrillero, nogal, olmo, pino y sauce; también decenas de especies de arbustos: anea, caña, junco, hiedra, iris, jara, laurel, lirio, madreselva, rosal silvestre, zarzamora, etc. El paisaje parece haber sido víctima de una horrible batalla donde resulta difícil pisar la tierra por las ramas y residuos abandonados por doquier, como las enormes pilas de árboles enteros amontonados de cualquier forma junto al cauce del Riu Frainos. Según la Ley de Aguas 1/2001 una sanción por infracción leve puede alcanzar 10.000€, por infracción grave, hasta 1.000.000€.

Las asociaciones consideran que estos movimientos de tierras y obras de tala tienen un gran impacto paisajístico y medioambiental, tanto en el Riu Frainos como en los espacios naturales protegidos colindantes con la zona:Lugar de Importancia Comunitaria LIC “Aitana, Serrella i Puigcampana”
Zona de Especial protección para las Aves ZEPA “Muntanyes de la Marina”
Paisaje Protegido del “Riu Serpis”.
Sobre las obras realizadas, que no han mantenido el carácter de visibilidad del paisaje, no se ha llevado a cabo ningún estudio de evaluación del impacto ambiental ni paisajístico. Como muestra del bello paraje del Frainos este vídeo de primavera de 2017 https://youtu.be/ 4kok6qyQ9Pk, y, tras las intervenciones denunciadas ahora, un vídeo filmado hace unos días en la misma ubicación https://youtu.be/ KbJZ3W6Ayxk; más adelante, fotografías tomadas entre mayo 2017 y febrero 2019.

Nadie recuerda ya en que año se llevó a cabo la última limpieza del cauce del Frainos por expertos de la CHX mientras especies invasoras siguen extendiéndose. Frente a la gestión aparentemente inexistente del bosque de ribera del Frainos, los consistorios de Alcoleja, Benilloba, Cocentaina y Penàguila parecen haberse convertido en meros espectadores de la decadencia medioambiental que afecta a los pueblos de la montaña alicantina ante el abandono poblacional, la complejidad creciente de la gestión municipal y los escasos recursos de que disponen.

Las asociaciones CEEC y Rentonar opinan que es hora de que el Ministerio para la Transición Ecológica, la Conselleria d’Agricultura, Medi Ambient, Canvi Climàtic i Desenvolupament Rural de la Generalitat Valenciana; y la Confederació Hidrográfica del Xúquer (CHJ) asuman su obligación de proteger el ecosistema que constituye el bosque de ribera del Frainos a través de la puesta en marcha y la dotación de recursos de un plan de recuperación, gestión y protección, público, racional y sostenible de la Ribera del Frainos.

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